"Hasta que finalmente entendí que la belleza no es algo que yo pudiera adquirir o consumir, era algo que simplemente tenía que ser. Y lo que mi madre quería expresar cuando dijo que la belleza no se puede comer, es que no puedes depender de cómo luces para sostenerte. Lo que realmente nos sostiene, lo que es fundamentalmente hermoso, es la compasión. Para ti y para los que te rodean. Este tipo de belleza inflama el corazón y encanta el alma."
Contigo sí, bicha. Carta a Marta Plaza
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Lloramos tu marcha, Marta, con una gratitud infinita por lo que nos has
dejado. No te vamos a olvidar y nos vamos a encargar de que se sepa quién
eras. E...
Hace 5 días.

