"Te he dejado en el sillón las pinturas y una historia en blanco... No hay principio ni final, sólo lo que quieras ir contando...
Y al respirar, intenta ser quien ponga el aire que al inhalar te traiga el mundo de esta parte..."
Vetusta Morla - Al respirar

sábado, 18 de julio de 2009

Eva Danaus

Tenía seis añitos, siete, el brillo en los ojos, las ansias por crecer, la curiosidad y el deslumbramiento ante el mundo. Era un día soleado, a mediodía, en un paraje cacereño inigualable. Me alejé del grupo familiar en busca de aventuras. Me fui sola, adrede. Acompañada no me producía la misma emoción. Me gustaba sentirme una pequeña exploradora, soñaba con Indiana Jones y Los Goonies, y mi imaginación era desbordante. Un pequeño sendero se me revelaba adentrándose en el robledal. Seguía la ribera de la garganta, entre matorrales y helechos. Recuerdo con detalle el sonido del agua y los colores que me rodeaban. No sé cuánta distancia recorrí. Paré cuando pasó un rato desde que traspasé el límite prudencial para perder de vista a toda mi familia. Antes de retomar el camino de vuelta, me tomé unos instantes de contemplación. Me quedé quieta, respiré hondo, me embriagué de todo aquello. Y de repente, noté algo en mi mano que me sacó de mi abstracción. Una mariposa preciosa de tonos marrones y dorados y tamaño muy considerable se había posado en mi manita de seis añitos, siete. Me embargó la emoción. Pasaron considerables segundos y la mariposa seguía en mi mano. Reanudé el camino de vuelta en su compañía, quería enseñarle la preciosa estampa a mi familia. Me sentí especial, me sentí elegida por ella, sentí que algo mágico nos unía en esos momentos. Recorrí todo el camino, y para mi sorpresa, no se iba. Me reencontré con mi familia y les enseñé emocionada mi hallazgo. Todo el mundo alborotado comentaba lo bonita que era. La gente se movía rápido, hablaba fuerte, pero la mariposa seguía en mi mano. Comencé a sentir que eso parecía un espectáculo de circo muy lejano al vínculo que yo había desarrollado con esa pequeña vida coloreada. No me tomaban en serio, sólo era una niña. Llegó mi tío con su cámara de vídeo y enfocó su zoom en mis deditos. Y entonces me dijo: "Eva, abre los dedos, sepáralos", "¿Por qué?" dije yo, pensando que a la mariposa eso no le agradaría, "Tú abrelos, y ya verás lo que pasa, abre los dedos". Yo, con tanta intriga, pensé que los mayores podrían descubrirme algo maravilloso si yo hacía lo que me decían. Lentamente, separé mis deditos, y en el acto, la mariposa, mi compañera especial durante todo ese maravilloso rato, retomó el vuelo. "¡¡Hala, pero se ha ido!!" dije con gran decepción. Querría haber condurado ese momento, no forzar su huida... Y los mayores me miraron entre risas. Mi ingenuidad debió parecerles muy graciosa, y nadie apercibió lo que sentí en aquel momento.
Eva
P.D.: Aquella mariposa era como la de la imagen, una Mariposa Monarca, Danaus Plexippus. Llevo tiempo buscándome un seudónimo que me convenza, y ya lo he encontrado, por varios motivos. Si pincháis en la imagen se abrirá un archivo .pdf sobre esta especie de mariposa.
Más info:
http://es.wikipedia.org/wiki/Danaus_plexippus
http://en.wikipedia.org/wiki/Monarch_butterfly



Tximeleta haiek hegal egiten
itsasoaren barren aldera
milaka tximeleta beilegi
uhinen gainteik

Kostaldetik berezi ziren

laino ttiki bat bezalaxe
baporeak atzera utziz
galdu egin ziren

Tximeleta haiek hegal egiten

itsasoaren ixiltasunerantz
ez joan, ez joan, itsaso horretan
pausalekurik ez da.

Ez dago irlarik

ez dago harkaitzik
itsasoan ez dago
ur iluna besterik.


Itoiz - Tximeleta Reggae (La letra es un poema de Bernardo Atxaga)

5 comentarios:

  1. Me gusta tu pseudónimo...sí!! Suena muy bien! SaRa :)

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  2. ¡Gracias Sara! Te pongo una traducción del poema de Atxaga, seguro que te gusta (aunque ya se sabe, no hay traducciones perfectas):

    - Reggae de las mariposas -

    Aquellas mariposas que volaban
    hacia el interior del mar...
    Aquellas mariposas que, por miles,
    volaban por encima de las olas...

    Se alejaron de la costa
    como una pequeña nube
    y, dejando atrás los barcos,
    se perdieron a lo lejos;

    Aquellas mariposas que volaban
    hacia el silencio del mar...
    ¡No vayais! ¡No vayais!
    No encontrareis en ese mar
    un lugar donde posaros;

    No hay ninguna isla,
    no hay ninguna roca,
    en ese mar no hay
    sino agua oscura.

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  3. Me gusta el seudónimo: viajera,aventurera,inquieta, transformadora...
    Etica, estética y cognición.Palabras bellas para describir vivencias profundas.Me encanta urgar en los recobecos de la mente humnana.

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  4. Anónimo1/2/12 15:30

    ME GUZTA LO QUEDICEN DE LAS MARIPOSAS MONARCAZ...

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  5. Anónimo1/2/12 15:31

    ME GUZTA TODO LO QUE DICENDE LAZ MARIPOZAZ MONARCAZ

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